Neutrales, Poemas

Morir no duele mucho

Morir no duele mucho:
nos duele más la vida.
Pero el morir es cosa diferente,
tras la puerta escondida:

la costumbre del sur, cuando los pájaros
antes que el hielo venga,
van a un clima mejor. Nosotros somos
pájaros que se quedan:

los temblorosos junto al umbral campesino,
que la migaja buscan,
brindada avaramente, hasta que ya la nieve
piadosa hacia el hogar nos empuja las plumas.
Emily Dickinson

Poemas

SIN DORMIR…

Ella es inmune a las pastillas;

A la neblina narcotizada de la noche,

Y su cabeza reposa en una almohada de cactus,

Espinoso y seco;

Sus sabanas están cubiertas de una fina arena desértica,

Y sus pies encarcelados entre alambres de púas.

Ella es inmune también a los ruidos estáticos,

Las guerras y el dolor humano,

Vive como el minotauro; presa en su laberinto,

Dormida e insomne;

Dolida e Insensible.

Él es, pese a todo,

Tan blanco y claro como la luz del día

Penetrando el orificio de una mirilla,

Sus ojos negro-azulados, como el carbón,

Parecen ver más allá: dentro de todas las cosas,

Incluso las más oscuras;

Incluso,

A través de Ella.

Poemas

REGALO DE CUMPLEAÑOS

En una semana cumpliré 28 años, es una década después de la primera vez que fui realmente consciente de que moría sin morir y vivía sin vivir.

Regalo de cumpleaños

¿Qué es eso que hay detrás del velo? ¿es feo, es bonito?

¿Reluce , tiene pechos, tiene filos?

Estoy segura de que es único, de que es lo que deseo.

Cuando estoy cocinando en silencio, lo siento mirar, pensar:

“¿Es ésta ante quien he de aparecer?

¿Es ella la elegida, la de cuencas negras y una cicatriz?

¿Está pesando la harina, quitando lo que sobra,

Cumpliendo reglas, reglas, reglas.

¿Es ésta a quien me han anunciado?

¡Dios, qué risa!”

Pero tiembla constantemente, y creo que me desea.

No me importaría que fueran huesos, o un broche de perla.

De todas formas, no quiero un gran regalo este año

Al fin y al cabo, estoy viva por error.

Me habría matado con gusto en ese tiempo, de cualquier manera.

Ahora están los velos, brillando como visillos:

Los satenes diáfanos de una ventana de enero,

Blanco como las sábanas de los bebés y titilante como el último suspiro.

Eso de allí debe de ser un colmillo, una columna fantasmagórica.

¿No puedes ver que no me preocupa lo que sea?

¿No puedes dármelo?

No te avergüences: no me importa que sea pequeño.

No seas mezquino: estoy preparada para la enormidad.

Sentémonos a su vera, uno a cada lado, admirando el fulgor;

El vidriado, su reflectante variedad.

Cenemos por última vez en él, como en una vajilla de hospital.

Sé por qué no me lo das:

Estás aterrado de que el mundo despegue en un chillido, y tu cabeza con él,

Autoritaria, soldada, como un antiguo escudo,

Una maravilla para tus biznietos.

No temas, no es así.

Sólo lo cogeré y me apartaré silenciosamente.

No me oirás abrirlo: ni el crujir del papel ,

Las cintas no caerán, no gritaré al final.

No confías en mi discreción.

Si al menos supieras cómo los velos asesinaban mis días.

Para ti son sólo transparencias, aire limpio.

Pero, Dios mío, las nubes son como algodón.

Ejércitos de ellas. Son monóxido de carbono.

Dulcemente, dulcemente inspiro,

Llenando mis venas de invisibles, del millón

De probables motas que descuentan los años de mi vida.

Tú eres el más apropiado para la ocasión.

Oh, máquina de sumar—–

¿Es imposible para ti permitir que algo llegue a completarse?

¿Tienes que marcar de púrpura cada trozo?

¿Tienes que matar lo que puedas?

Hay una cosa que hoy quiero, y sólo tú puedes dármela.

Está en mi ventana, inmensa como el cielo.

Toma aliento en mis sábanas, el frío centro muerto

Donde las vidas rotas almidonan la historia.

No la dejes que venga por correo, de mano en mano.

No la dejes que venga de boca en boca,

Sería sesentona

Para cuando finalmente fuera entregada, ajada por el uso.

Sólo tienes que retirar el velo, el velo, el velo.

Si fuese la muerte

Admiraría su profunda gravedad, sus ojos sin tiempo

Sabría que eras serio.

Entonces habría nobleza; habría cumpleaños.

Y el cuchillo no corta; pero penetra

Puro y limpio como el llanto de un niño,

Y el universo se desliza de mi lado.

 

Sylvia Plath

Poemas, Trastorno Bipolar

ESCRITORES BIPOLARES O DEPRESIVOS

No sé si será casualidad pero algunas de las personas más inteligentes que conozco tenían algún trastorno mental, así pues algunas de los mejores escritores de nuestra época han sufrido trastorno bipolar o depresión maníaca y seguramente en otras épocas anteriores a la psiquiatría también hubieron grandes artistas y genios que lo padecieron.

No es irónico que lo que más admiren los demás de ti y lo que te hace especial es aquello que te cause más dolor?

Charles Bukowski, Ernest Heminway, Virginia Woolf, Sylvia Plath y Anne Sexton son algunos de los escritores que más me gustan a pesar de haber sufrido muchísimo durante gran parte de su vida y en la mayoría de los casos, finalmente cometieron suicidio.

El siguiente es un gran ejemplo de a lo que me refiero:

 

Por Anne Sexton
Traducción: Griselda García

Ahora que lo preguntas, la mayor parte de los días no puedo recordar.
Camino vestida, sin marcas de ese viaje.
Luego la casi innombrable lascivia regresa.

Ni siquiera entonces tengo nada contra la vida.
Conozco bien las hojas de hierba que mencionas,
los muebles que has puesto al sol.

Pero los suicidas poseen un lenguaje especial.
Al igual que carpinteros, quieren saber con qué herramientas.
Nunca preguntan por qué construir.

En dos ocasiones me he expresado con tanta sencillez,
he poseído al enemigo, comido al enemigo,
he aceptado su destreza, su magia.

De este modo, grave y pensativa,
más tibia que el aceite o el agua,
he descansado, babeando por el agujero de mi boca.

ANNE-SEXTON-7No se me ocurrió exponer mi cuerpo a la aguja.
Hasta la córnea y la orina sobrante se perdieron.
Los suicidas ya han traicionado el cuerpo.

Nacidos sin vida, no siempre mueren,
pero deslumbrados, no pueden olvidar una droga tan dulce
que hasta los niños mirarían con una sonrisa.

¡Empujar toda esa vida bajo tu lengua!
que, por sí misma, se convierte en pasión.
La muerte es un hueso triste, lleno de golpes, dirías,

y a pesar de todo ella me espera, año tras año,
para reparar delicadamente una vieja herida,
para liberar mi aliento de su dañina prisión.

Balanceándose allí, a veces se encuentran los suicidas,
rabiosos ante el fruto, una luna inflada,
Dejando el pan que confundieron con un beso
Dejando la página del libro abierto descuidadamente
Algo sin decir, el teléfono descolgado
Y el amor, cualquiera que haya sido, una infección.

 

Poemas

POEMA DEL DIA

He tomado todos mis medicamentos como siempre pero vengo a trabajar y me siento extraña, mis ojos miran cada uno para una esquina y luego miro mi nariz, siento que todo me da vueltas.

Me rasco la cabeza y se siente bien, así que empiezo a rascarme con más fuerza hasta que comienzo a sentir un frío terrible a pesar de la calefacción.

Comparto con vosotros dos Poemas de la serie lucy… mis favoritos de William Wordsworth

ELLA MORÓ ENTRE CAMINOS SOLITARIOS”. 1799.
(She Dwelt Among The Untrodden Ways).
Ella moró entre caminos solitarios
al lado del nacimiento del Dove,
Una doncella a quien nadie allí elogiaba
y con muy poco amor:
Una violeta junto a una piedra cubierta de musgo
¡medio oculta al ojo!
-bella como una estrella, cuando sola
brilla en el cielo.-
Vivió desconocida, y pocos pudieron saber
cuando Lucy dejó de existir;
pero ella está en su tumba, y ¡ay!
¡todo cambió para mí!
“UN SUEÑO CUBRIO MI ESPIRITU”. 1799.
(A Slumber Did My Spirit Seal).
Un sueño cubrio mi espiritu;
No tenía temores humanos:
Ella parecía una criatura que no podía sentir
el toque de los años terrenales.
Ahora no tiene movimiento, ni fuerza;
ella no oye ni ve;
apegada al curso diurno de la tierra,
con las rocas, las piedras y los árboles.

Esta es una canción sobre la ultima poesía

personal, Poemas

Corrian, corrian alrededor mio

A veces por las calles de negro, camino vestida, cómo síno ha de ser? y todos estos eruditos con trajes; personas con vidas relevantes: corren. Van y vienen; simplemente digo que ellos corren; a pesar de vestir de dior y mirar su reloj cada 5 minutos para enseñar la marca. Es una pena, no sé de relojes; sólo sé que ellos corrían alrededor mio, como mariposas. O puede que lo inventé en mi mente. La realidad es una linea tan fina como la seda y tan débil como la esperanza de aquellos que están en guerra.

Por un momento, tiritaban relampagos de lucidez y pude ver como no corrian a mi alrededor; me esquivaban; corrían de igual forma, en otra dirección, a quién le importa. Alguna vez fui alguien para ti, con eso me basta, me digo para permanecer bizarra, aunque ahora se me corroan los huesos del dolor de tanto extrañarte.

Poemas

Poema al final

Imagen

¿Dónde iré cuando estas palabras mueran?
Llevo esta dura carga a través de la suave lluvia del verano
Mi caravana está callada, inmóvil y triste,
Pero yo no siento nada, mas que estos muros alrededor…

Apaga la tenue luz de la vela que encendiste en mi altar,

Y que aún ilumina mis ojos apagados y vacíos…
Por ti y tus palabras rotas, por ti y tus promesas
En mi propio duelo estoy sola, tan terriblemente sola…

El silencio vale más que millones de mentiras,
Las palabras de consuelo son tan superficiales
¡Cómo me gustaría derramar mi última lágrima!
Pero para mi corazón ya es demasiado tarde
¿Dónde puede ir un alma cuando el dolor se convierte en odio?
¿Dónde iré cuando mi vida no sea más que una foto?

Los ángeles guardianes, antes a mi lado,
Lentamente están apartándose, pero el infierno siempre estuvo aquí…

No tengo miedo, no podría quemar más la llama!
Cada paso hacia mi tumba me está pudriendo,
Transporta mi ataúd blanco, y séllalo, sin más pésames…

Sepulta mi cuerpo, como un día lo hiciste con mi corazón!